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viernes 23 de agosto, 2019

Luego de cinco años de trabajo intensivo con la metodología BIM a nivel internacional, donde tuvimos la posibilidad de desarrollar más de 2.000.000 m2, en Estudio ESE nos sentimos muy contentos de que se haya avanzado a nivel nacional en la implementación de esta metodología, con la generación de Términos de Referencia BIM, alineándonos de este modo a una tendencia global.

En los primeros días del mes de mayo del presente año, la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) y la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la participación de CSI Ingenieros, presentaron los Términos de Referencia BIM (TDR). Este documento es un paso importante dentro del camino hacia la implementación de la metodología BIM a nivel nacional. Más aún, sabiendo que estos no son los definitivos y que ambas organizaciones continúan trabajando con expertos en la mejora de estos TDR. Por esto, es muy probable que aspectos mencionados en el presente texto sufran alguna modificación.

De todas formas, decidimos realizar una síntesis de los conceptos principales, de modo de apalancar la difusión y concientizar sobre las tendencias que próximamente se estarán aplicando en nuestro país, y que afectarán directamente a todos los actores involucrados en la industria de la construcción.

Luego de una detallada lectura, una comparativa con otros protocolos BIM y artículos de referencia, podemos concluir que los TDR resultan ser un documento adecuado para la regulación de la interacción entre los diferentes actores que deben hacerse cargo de llevar adelante un proyecto de arquitectura y construcción. Sobre todo, teniendo en cuenta que la implementación de estos procesos todavía se encuentra en etapas tempranas a nivel nacional.

Por el momento, los TDR están enfocados a la etapa del diseño y de la información, pero no tanto a las etapas de construcción, de mantenimiento y operaciones. Es lógico que la estrategia de evolución de desarrollo sea gradual.

Se pone especial atención a la generación de buenas prácticas y hábitos, a partir de referencias internacionales, así como también el uso de formatos y sistemas abiertos.

En el desarrollo de los TDR, hay requerimientos, tareas y potestades que se asignan según el caso, a la entidad mandante y/o a la entidad oferente. Estas tareas son las que se presentan a continuación. 

La entidad oferente debe cumplir con los siguientes requerimientos fijos:
· Definir Plan de Ejecución BIM pre-contrato.
· Definir Plan de Ejecución BIM post-contrato.
· Proponer LOD / LOI (niveles de desarrollo y de información) y acordarlos con el mandante.
· Definir Entorno Común de Datos.
· Acreditar capacidades y experiencias de su equipo.
· Definir reuniones de coordinación.
· Definir equipo de coordinación.
· Control de calidad.
· Requerimientos de buenas prácticas de modelado.
· Requerimientos de buenas prácticas de coordinación.
· Requerimientos de información de activos.
· Definir reglas de interferencia.
· Definir plataformas de software.
· Definir formatos de intercambio y requerimientos.
· Planificación y estructuración de la información.


La entidad mandante debe cumplir con los siguientes requerimientos variables:
· Establecer nombre de proyecto.
· Establecer tipo de proyecto.
· Definir etapas.
· Definir tipo de contrato.
· Definir la superficie total.
· Proporcionar la ubicación.
· Definir la complejidad del proyecto.
· Definir las características especiales del proyecto (si las tuviera).
· Declarar si existe o no anteproyecto BIM y si se pretende o no crear un modelo BIM.
· Definir usos BIM.
· Establecer un plan de entrega de información.
· Proporcionar la información para el Entorno Común de Datos.
· Definir requerimientos y experiencia para el equipo del oferente.
· Definir los entregables.
· Modificar roles en el equipo de coordinación del oferente.
· Definir equipos de especialidades (si corresponde).


Además, el mandante tiene las siguientes potestades (según sus necesidades): puede eliminar usos BIM, modificar roles en el equipo de coordinación, modificar requerimientos de información de activos, modificar plataformas de software, modificar reglas de interferencia.


A modo de conclusión, celebramos el establecimiento de los TDR y el diálogo que se está estableciendo para que todo el ecosistema de arquitectura, diseño y construcción pueda crecer a través de la metodología BIM y sus importantes virtudes. Afortunadamente, el horizonte se ve prometedor.

 

Este artículo ha sido realizado por el Arq. Gabriel Lambach y editado por el Arq. Sebastián Sanabria.