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martes 11 de febrero, 2020

Los beneficios de la implementación de la metodología BIM son potencialmente inmensos. Sobre todo cuando se alcanza lo que dentro de la industria se conoce como "Nivel 2 de madurez”, es decir, cuando la realización de los modelos tridimensionales va más allá de fines puramente visuales. Se les incorpora la dimensión “información” y se realizan para lograr objetivos como: tener activos coordinados, aumentar la eficiencia productiva, aumentar la calidad del producto terminado y cuidar el medio ambiente mediante el trabajo en un entorno colaborativo.

Esta metodología permite gestionar elevados volúmenes de información asociados a los gemelos digitales de componentes físicos reales algo que antes, usando otros procesos, no era posible.

Sin embargo, el aumento de información por sí mismo no asegura mejores resultados, ni cumplir con los objetivos mencionados. Es clave entender que la información debe gestionarse profesionalmente, con procesos, manuales y protocolos. Si no se conoce la precisión y la integridad de los datos, puede suceder que estos sean contraproducentes y traigan más problemas que soluciones. En ese escenario los errores aumentarían en lugar de disminuir.

Por lo tanto, tan importante como la implementación de la metodología, es el aseguramiento de la calidad. La información integrada en los componentes virtuales debe de estar validada y ser suficiente para responder a los objetivos para los cuales se crean los modelos. Para la metodología es igual de negativo trabajar con modelos con poca información y precisión, que con aquellos con excesiva y sobrecargados de definiciones.

Considerando los dos extremos, el primer escenario produce modelos que no logran responder a los usos para los cuales fueron diseñados, mientras que el segundo puede entorpecer la manipulación y la gestión. El peso de los archivos es crítico para un correcto funcionamiento, especialmente cuando se alojan los modelos en la nube, tanto sea para trabajar de forma colaborativa como para la gestión.

¿Cómo podemos garantizar la calidad de los modelos y sus componentes?

En ESE, tenemos un equipo de especialistas en control de calidad que se encargan de asegurar la integridad de los contenidos que generamos. Este equipo de profesionales tiene como principal objetivo asegurar que los modelos vayan transitando sanamente las diferentes etapas del proyecto. Verifican que los componentes vayan incorporando la información necesaria para responder a las diferentes fases y usos para los cuales fueron diseñados.

La arq. Natalia Olivera, socia y COO de ESE, es la encargada de diseñar los procesos y las herramientas que serán ejecutadas por el área de calidad. A continuación les presentamos un fragmento del mapa de procesos de revisión para un modelo cuyo uso será la coordinación 3D en etapas de diseño y construcción.

 

Planilla de usos BIM y su codificación según etapa (códigos de usos no normalizados, exclusivos para ESE).

 

Diagrama de proceso diseñado para uso interno en ESE.

 

Algunas de las herramientas que el equipo utiliza para optimizar estos procesos de revisión y comunicación son: Solibri, BIM Collab, BIM Track, Navisworks, Design Review y los propios softwares de producción, como Revit y Archicad. A continuación destacamos tres temas que son claves para asegurar la calidad durante el desarrollo de los proyectos.

 

1.Verificar los estándares y requerimientos

En este artículo se habla de propiedades dentro de un modelo BIM, no es la intención enfocarse en los procesos que producen ese modelo. Los procesos y protocolos son activos de la organización, imprescindibles para alcanzar óptimos rendimientos y elevados niveles de calidad, pero no se desarrollará sobre estos en esta oportunidad. Se entiende entonces que ya están incorporados en la organización cuando se realizó la implementación BIM inicial.

En el inicio del proyecto, se debe definir un BIM Execution Plan (BEP) en el que se establecen lineamientos generales, no solo para el vínculo entre oferente y mandante, sino para la interacción de los actores involucrados en el proyecto y los intercambios de información. Estos lineamientos son el primer paso para garantizar la calidad de la metodología.

Definiciones como los actores responsables, el entorno común colaborativo (Common Data Environment), la estructura lógica, la estructura de archivos, las coordenadas, los códigos, los usos y objetivos BIM, entre otras, son imprescindibles para lograr un proyecto exitoso.

Todas las definiciones establecidas en el BEP deberán estar siempre presentes a la hora de revisar la validez de los modelos. Una buena práctica es que aquellos responsables de la calidad, tengan el BEP impreso, o fácilmente accesible, ya que deberán estar consultándolo de forma permanente para no perder el norte de los esfuerzos a realizar tanto en producción como en calidad.

En un segundo nivel aparece la definición de los manuales y protocolos. Estos establecen una serie de requerimientos y objetivos parciales, cuyo cumplimiento permitirá obtener proyectos que cumplan los objetivos trazados. En general, estos activos son desarrollados internamente por la empresa oferente, encargada de realizar la construcción virtual. La empresa suele tener una biblioteca de templates con estos archivos, de modo de utilizar el idóneo para los objetivos trazados y estos a su vez se vinculan con una biblioteca de “checklists”. Estas listas de revisión, se incorporan a las herramientas que tiene a disposición el equipo de calidad.

Un ejemplo de protocolo es el conocido como “naming convention”, el cual se refiere a la nomenclatura de todos los activos que componen al proyecto: nombre del modelo federado y sus modelos referidos, de los componentes, de las plantillas y planillas, etc.

Algunos otros protocolos que utilizamos en ESE son:

  • Cuadro de mando de estrategias
  • Protocolo de modelado general
  • Manual para el uso del CDE
  • Protocolo para el uso del Design Review
  • Diccionario DWF
  • Protocolo de creación de familias
  • Protocolo de creación de detalles

Los protocolos y manuales de trabajo, son los que convierten a la construcción virtual en un proceso significativo y rentable. Vinculan las expectativas del cliente, con las guías para el equipo de producción y con las definiciones que debe controlar y monitorear el equipo de calidad. Son la base para un proyecto exitoso.

También debemos de tener en cuenta otros tres aspectos muy importantes en cuanto a estándares y requerimientos; por un lado el de la veracidad del modelo en base a las referencias que se van a tomar como punto de partida. Se puede partir de dibujos a mano, de gráficos de construcción creados en alguna plataforma CAD, de esquemas, o de cualquier otro insumo. Lo fundamental aquí es ser preciso con respecto a la información recibida y que esto se refleje en el modelo resultante.

Como segundo punto algo que es clave en el manejo de las herramientas informáticas y puede parecer obvio, pero no siempre lo es: hacer un adecuado seguimiento y tomar las decisiones correctas en lo que tiene que ver con los mensajes de alerta emitidos por el software que estamos utilizando. En la práctica, esos carteles resultan “molestos” y el usuario inexperiente tiende a cerrarlos sin prestar atención. Los softwares BIM son inteligentes y esos avisos suelen hacer advertencias importantes en función del comportamiento paramétrico de los activos. Si estos problemas no se atienden a tiempo, pueden generar un efecto que a la larga impida tener modelos sanos. Incluso pueden obligarnos a tener que cambiar elementos que ya se habían cerrado. Para evitar conflictos, es importante administrar bien estos mensajes de alerta.

Por último, la definición y el manejo del nivel de detalle o LOD. En la planificación del proyecto en algún momento corresponde establecer un LOD para trabajar. Este LOD se ajusta en base a los objetivos del modelo y debe ser respetado. Como ya se mencionó, no es conveniente excederse con el detalle y la información, ni tampoco que haya ausencia de esta. Las dos situaciones son contraproducentes, aunque un usuario desprevenido pueda pensar que siempre es mejor tener más información. Agregar más información puede distorsionar los tiempos de desarrollo y complejizar inútilmente el modelo. Si algunos elementos necesitan más cantidad de información, y un tratamiento diferente, ese manejo excepcional debe formar parte de la estrategia general de abordaje.

 

2. Verificar la integridad del modelo

Cuando se trabaja con una metodología BIM, la información no solamente es importante, sino que abunda. El exceso de información, puede ser igual o más contraproducente que la escasez. Por eso es importante pensar cuánta y qué información es relevante para los objetivos del proyecto. Hay determinados datos, algunos geométricos y otros lógicos, que se van a agregar a medida que se avanza en el ciclo de vida del proyecto y son fundamentales para lograr que el modelo se comporte de manera inteligente y paramétrica, de modo de evitar el trabajo repetitivo, las incertidumbres y los errores. Por ejemplo, son claves las vinculaciones entre los muros, niveles, losas, pisos, techos, cielorrasos. No necesariamente que todos se vinculen entre sí, sino que lo hagan de forma inteligente en base al funcionamiento del proyecto. Un caso claro es el del muro que está vinculado al pavimento que contiene la terminación interior, de forma que al modificar uno de los objetos, el otro acompañe ese cambio. Algo similar puede pasar con los muros y los niveles de proyecto o los techos (según lo que sea más conveniente para el proyecto puntual). Es una buena práctica utilizar reglas para la construcción de los modelos, es decir, generar programación dentro de los activos de modo que a partir de ciertas acciones se produzca de forma automática otra acción o una respuesta.

Hay elementos de referencia, planos, niveles, grillas, coordenadas locales, coordenadas geográficas, que deben ser gestionados con un buen criterio para que el modelo cumpla con sus objetivos de manera óptima.

Analizando el modelo en corte, en perspectiva real o en isométrica, se puede verificar si la coordinación entre los componentes está bien trabajada. La estructura con la albañilería por ejemplo, o la sanitaria con la estructura, en fin, la coordinación entre diferentes especialidades o subcontratos.

3.Verificar el ecosistema del archivo

Planillas o tablas

Las planillas ayudan a organizar y analizar la información lógica del modelo BIM. En muchos casos, visualizar las propiedades de los elementos de determinada categoría a través de estas planillas, a las que incluso se puede aplicar filtros para tener una mejor y más despejada lectura, es una forma práctica y eficiente para detectar información faltante o errada. Si un modelo BIM no tiene suficientes planillas creadas, parece lógico pensar que sus datos pueden no ser del todo fieles a la realidad constructiva. Las planillas incluso están vinculadas con el punto anterior, en lo que tiene que ver con la integridad del modelo.

Navegador de proyecto

Independientemente de qué software BIM se utilice para crear los modelos, el navegador de proyectos (la ventana que organiza las distintas vistas) tiene que estar organizado de forma inteligente. Vistas, láminas, planos, planillas y demás componentes, no solo tienen que tener una nomenclatura coherente, sino también una estructura inteligente. Van a existir también vistas de trabajo, que permiten manipular la información del modelo BIM, sin correr riesgo de afectar a las vistas que se muestran en las láminas de presentación, que cumplen con ciertos estándares para lograr el mejor resultado visual.

Un navegador de proyectos caótico, es una clara señal de que la metodología no se está aplicando y aprovechando de forma inteligente o de que el modelo no tiene el grado de madurez necesario.

Organización general

La calidad debe de ser un compromiso de todos los actores, es por ello que es crítico que desde el incio los modeladores sean ordenados y respeten la lógica constructiva al crear componentes, tengan en cuenta la estructura de propiedades y la clasificación de información.

Los modeladores deben trabajar como la primera barrera de prevención de errores o detección de falta de información.

Una estrategia para que esto suceda, es incorporar checklists no solo al equipo de calidad, sino también al equipo de producción. El modelador debe entonces de hacer una primera revisión de su trabajo y completar la checklist de producción antes de liberar su trabajo para que sea puesto en la cola de control.

Yendo específicamente a los componentes que se utilizan en los proyectos, elementos de equipamiento o puertas, ventanas, etc., es importante tener en cuenta que no siempre agrega valor usar un modelo oficial del fabricante. Puede suceder que una empresa o marca tenga sus productos desarrollados en BIM y prontos para ser descargados por usuarios, sin embargo, es imprescindible validar la calidad de esos componentes antes de utilizarlos. Muchas veces los fabricantes de insumos para la construcción agregan a sus modelos mucho detalle geométrico, o muchos parámetros personalizados que no son relevantes generandose exceso de bytes de información.

Si el componente se repite reiteradas veces en el proyecto, puede aumentar el peso del archivo y complejizar la manipulación y los tiempos. En otros casos, editar los parámetros relevantes de un componente, eligiéndolos de una lista interminable, se hace tedioso. Es por esto que, por el grado de madurez de la industria, por el momento en ESE preferimos tener una biblioteca propia de componentes, con un nivel de detalle definido y una lista de parámetros relevantes que manipulamos con facilidad. De todas formas, compartimos para el futuro la visión de un ecosistema OpenBIM y bibliotecas nacionales, regionales o incluso globales.

 

Herramientas para control de calidad

El control de calidad es un proceso dinámico, que acompaña las diferentes etapas del desarrollo del proyecto. Para llegar a un proceso de control que logre un buen ritmo, también debe reducirse la improvisación y evitar métodos “artesanales”. Enumeramos a continuación tres puntos importantes.

Automatización

Cuando hablamos de automatización englobamos varios conceptos que, principalmente, apuntan hacia el aprovechamiento de las herramientas que cada software involucrado tiene para evitar la revisión manual y minimizar la repetición, tanto en el trabajo como en el control posterior.

También en este caso, la automatización es más importante en el proceso que en el resultado. Sin embargo en el modelo que queda como producto final, es posible encontrar indicios del uso de estas herramientas.

Plantillas / Definiciones de vista

Otro punto importante dentro de la automatización de los procesos, para llegar a un razonable nivel de productividad, es el manejo de las plantillas de vista. Para la revisión y análisis de la calidad, resulta muy eficiente utilizar diferentes filtros o sobrescripciones gráficas que permitan visualizar rápidamente diferentes características de los componentes. La ventaja de crear una biblioteca de estas plantillas para el control de calidad, es que se invertirá el tiempo una vez y luego se podrán cargar en los proyectos futuros. Generándose así un ciclo virtuoso de eficiencia.

Detección de interferencias

A medida de que el modelo BIM se carga de información y componentes, se hace imposible revisar en forma puramente visual que los diferentes componentes de todas las disciplinas estén correctamente coordinados y no se generen conflictos. La detección de interferencias es una herramienta fundamental con la que los propios softwares analizan y detectan las colisiones entre los diferentes componentes del modelo y muestran su ubicación para poder evaluar la situación y decidir cómo corregirlas.

En ESE utilizamos Navisworks, BIM Track y Solibri para trabajar con las interferencias. Por lo general, no utilizamos los propios softwares de modelado, ya que de esta otra forma generamos una mejor trazabilidad y comunicación con los clientes.

El servicio de coordinación virtual es el que ha tomado mayor relevancia en las primeras décadas de la metodología. Sin embargo, hay que ser cauteloso, pero sobre todo criterioso en el uso de la teconología para esto. Los softwares de detección van a detectar todos los contactos que haya entre las diferentes disciplinas, pero esto NO quiere decir que todos sean problemas. Es trabajo del técnico gestionar esta información de forma adecuada, otorgando al cliente la información relevante.

En los últimos proyectos que hemos participado, en el primer análisis de interferencias los softwares otorgaron entre 2500-3000 conflictos. Luego de la evaluación de nuestros técnicos, lo realmente importante a transmitirles a los clientes eran menos de 20-30 grupos de problemas. Este es el valor agregado que la BMO (BIM Manager Office) debe otorgar.

¿Cómo se lograr convertir 2000-3000 conflictos a 20-30 grupos de problemas?

Pensamiento constructivo. Los planos desde los que se crean las instalaciones de mecánica, eléctrica, incendio y sanitaria por lo general son esquemas, mientras que los de arquitectura y estructura se asemejan más a la realidad. Por tanto, saber cómo se va a construir a partir de un esquema es clave para no mencionar problemas que en la práctica no existirán.

Agrupaciones por tipo de solución. Muchos conflictos se pueden resolver mediante la propuesta de una misma solución, por tanto, todos los conflictos que se resuelven con la misma indicación o detalle se pueden agrupar.

Categorización. En ESE categorizamos los problemas según la prioridad (crítica, alta, media o baja). Esta agrupación depende de la complejidad de la solución que será necesaria para resolver el conflicto. No es lo mismo adecuar el recorrido de una instalación de abastecimiento que una de desagües. No genera el mismo impacto en el proyecto el movimiento de la instalación de ductos de extracción, que el movimiento de componentes estructurales.

 

Conclusión

En ESE trabajamos cada día sabiendo que estas referencias de calidad son medulares para lograr que la industria de la construcción de el salto cualitativo que necesita. Para esto es clave aprovechar las oportunidades que la tecnología brinda hoy, pero no simplemente por y para probar algo nuevo. El desafío es trascender la tecnología, usarla de forma inteligente para modificar los procesos que van más allá de ella y benefician a la disciplina toda. La meta está en lograr mayor productividad, mayor eficiencia, produciendo así mejores edificios, mejores ciudades, y en definitiva, una mejor calidad de vida para todos.

En un mundo digital, la construcción virtual es construcción real. Eso es BIM. Eso es lo que hacemos.